sábado, diciembre 29, 2007

Kant y la cosa en sí


Kant revolucionó la filosofía diciendo que no percibimos la realidad sino que la construímos. Sostenía que los datos que nos aportan los sentidos son filtrados luego por el sistema neurológico y reestructurados allí para constituir lo que llamamos realidad, algo que de hecho, es una especie de quimera, una ficción que engendra nuestra mente al conceptuar y categorizar. De hecho, la causa y el efecto, la secuencia, la cantidad, el espacio y el tiempo son conceptualizaciones, construcciones, no entidades que se encuentran "ahí afuera" en la naturaleza.
Más aún, es imposible "percibir" algo que no sea ya una versión procesada por nosotros de loq ue está ahí afuera, y no tenemos manera de saber a ciencia cierta lo que "realmente" hay allí: es decir, la entidad que existe antes del proceso perceptivo e intelectual. Esa entidad primaria, que Kant denominaba "Ding an Sich" es algo imposible de conocer para nosotros, y siempre nos será inalcanzable.

Esto no es una elegía, ni es un romance ni un verso