martes, septiembre 25, 2007

Proyecto de Reforma constitucional en Venezuela: jornada laboral de seis horas

Ante el interés del capital de maximizar su beneficio en plazos inmediatos, se impuso a los trabajadores un sentido de urgencia que transformó el trabajo en esclavitud. Las sociedades viven apuradas, sin tiempo para descansar, para el esparcimiento y la recreación familiar, sin tiempo para el desarrollo humano integral. La globalización neoliberal impuso la idea de "vivir para trabajar" en lugar de "trabajar para vivir".
En Venezuela se construye un Nuevo Modelo Productivo a través del cual se plantea demostar que es posible alcanzar crecientes niveles de productividad, calidad y competitividad en la producción de bienes y servicios en armonía con los grandes objetivos del desarrollo humano integral. La promesa de una vida sin prisa se empieza a vislumbrar con la propuesta se empieza a vislumbrar con la propuesta de reducir a no más de seis horas diarias la jornada laboral. La reorganización a fondo de los procesos productivos que esta decisión desencadena, inducirá al aparato productivo a buscar las combinaciones más eficientes y efectivas de las capacidades tecnológicas e innovadoras con las capacidades de producción de la fuerza laboral para lograr mayores niveles de producción con jornadas más cortas de trabajo a través del crecimiento sostenido de la productividad.En el artículo 90 de la Reforma Constitucional se plantea que: "A objeto de que los trabajadores y trabajadoras dispongan de tiempo suficiente para el desarrollo integral de su persona, la jornada de trabajo diurna no exederá de seis horas diarias ni de 36 semanales y la nocturna no exederá de seis horas diarias ni de 34 semanales. Ningún patrono o patrona podrá obligar a los trabajadores o trabajadoras a laborar horas o tiemopo extraordinario. Asimismo, deberá programar y organizar los mecanismos para la mejor utilización del tiempo libre en beneficio de la educación, formación integral, desarrollo humano, físico, espiritual, moral, cultural y técnico de los trabajadores y trabajadoras. Los trabajadores y trabajadoras tienen derecho al descanso semanal y vacaciones remuneradas en las mismas condiciones que las jornadas efectivamente laboradas".
La lógica del capitalismo salvaje, basada en la explotación intensiva de la fuerza de trabajo y de los recursos naturales impuso la cultura del fast food: más tiempo para trabajar y menos para el descanso. Frente a esta enajenación, la reducción de la jornada laboral en Venezuela reivindica el derecho de los trabajadores y todas las personas a disponer del tiempo suficiente para comer, descansar, recrearse, formarse (ESTUDIAR!) ocuparse de su salud y de su desarrollo general.

Esto no es una elegía, ni es un romance ni un verso