Acerca del diálogo.
usted es argentino
y eso no es poco decir
también sabemos
-todo el mundo lo sabe-
que usted es médico
graduado en la Universidad
de Buenos Aires (¡la París de Sudamérica!)
no nos pregunte cómo
pero averiguamos que usted
proviene de una familia distinguida
descendiente de irlandeses si no me equivoco
sabemos que hablamos
con una persona razonable
entenderá que no tenemos nada
en contra del proceso que se está
desarrollando
y que deseamos fervientemente
ayudar en lo que nos corresponda
por favor no vea en nosotros
otra cosa que sinceros amigos
pero lamentablemente nos hemos visto
obligados a tomar esta triste medida
debido al real peligro
que corren nuestros intereses
no me mire de esa forma se lo suplico
entienda que en mi caso, por dar un ejemplo
soy tercera generación de una familia
dedicada al transporte
mi familia ha contribuído
en la construcción de este país
el señor Ramirez sentado aquí a mi lado
se encuentra en similar situación
este momento tan difícil
que atravisa la patria
espero entienda necesita
según nuestro parecer
por sobre todas las cosas
cooperación y diálogo
yo personalmente he venido solicitando
hace varias semanas
una audiencia con usted, señor ministro
y me ha sido denegado el honor sistemáticamente
éste (y créame, no otro)
ha sido el motivo que nos impulsó
a tomar sin consulta la decision de aumentar
tres veces el valor del boleto en los transportes
y razones no nos faltan
de acuerdo con lo estimado por importantes
y más que serios doctores en economía
y contabilidad
este es el precio real que debería cobrarse
considerando las pérdidas
que ocasionó
la paralización del país
durante el largo período
de la guerra interna
no con esto, claro
quiero decir que ustedes, el gobierno
sean los responsables
pero estimo correcto solicitar
que sepan entender nuestra postura
después de oír estas palabras
el Che Guevara estiró los brazos
se levantó del sillón
y se dirigió lentamente
hacia el ventanal
allí se acarició ligeramente la barba
y mirando a travez del vidrio
recordó por un instante
cierta mañana de combate
similar a aquella, en la selva
ellos se inclinaron en la silla
y aun lejos de sospechar
su próximo y definitivo
porvenir maimense
pudieron oír
les voy a dar dos opciones
de las cuales indefectiblemente
tendrán que elegir sòlo una:
el tiro puede ser en la frente
o en la nuca
.
.
.
.
.
usted es argentino
y eso no es poco decir
también sabemos
-todo el mundo lo sabe-
que usted es médico
graduado en la Universidad
de Buenos Aires (¡la París de Sudamérica!)
no nos pregunte cómo
pero averiguamos que usted
proviene de una familia distinguida
descendiente de irlandeses si no me equivoco
sabemos que hablamos
con una persona razonable
entenderá que no tenemos nada
en contra del proceso que se está
desarrollando
y que deseamos fervientemente
ayudar en lo que nos corresponda
por favor no vea en nosotros
otra cosa que sinceros amigos
pero lamentablemente nos hemos visto
obligados a tomar esta triste medida
debido al real peligro
que corren nuestros intereses
no me mire de esa forma se lo suplico
entienda que en mi caso, por dar un ejemplo
soy tercera generación de una familia
dedicada al transporte
mi familia ha contribuído
en la construcción de este país
el señor Ramirez sentado aquí a mi lado
se encuentra en similar situación
este momento tan difícil
que atravisa la patria
espero entienda necesita
según nuestro parecer
por sobre todas las cosas
cooperación y diálogo
yo personalmente he venido solicitando
hace varias semanas
una audiencia con usted, señor ministro
y me ha sido denegado el honor sistemáticamente
éste (y créame, no otro)
ha sido el motivo que nos impulsó
a tomar sin consulta la decision de aumentar
tres veces el valor del boleto en los transportes
y razones no nos faltan
de acuerdo con lo estimado por importantes
y más que serios doctores en economía
y contabilidad
este es el precio real que debería cobrarse
considerando las pérdidas
que ocasionó
la paralización del país
durante el largo período
de la guerra interna
no con esto, claro
quiero decir que ustedes, el gobierno
sean los responsables
pero estimo correcto solicitar
que sepan entender nuestra postura
después de oír estas palabras
el Che Guevara estiró los brazos
se levantó del sillón
y se dirigió lentamente
hacia el ventanal
allí se acarició ligeramente la barba
y mirando a travez del vidrio
recordó por un instante
cierta mañana de combate
similar a aquella, en la selva
ellos se inclinaron en la silla
y aun lejos de sospechar
su próximo y definitivo
porvenir maimense
pudieron oír
les voy a dar dos opciones
de las cuales indefectiblemente
tendrán que elegir sòlo una:
el tiro puede ser en la frente
o en la nuca
.
.
.
.
.
