
en los países protestantes
se creía que de cada cien personas
noventa y ocho inexorablemente
se irían al infierno
decir ahora
el infierno
es poco menos
que una palabra que denota
un mal momento
pero en otras épocas
era algo tan cierto
como lo es hoy
el océano
por lo tanto
la persona que creía que se iba a salvar
(igualmente no había forma de saberlo
pero suponiendo que una persona realmente creía que
se iba a hacerlo)
se tenía que ir haciendo la idea
de que todas las personas que la redeaban
no compartirían su suerte
en el más allá
porque ya el ser una de
ese improbable dos por ciento
era algo
casi imposible
a dos cuadras de acá
en la puerta del Macdonald's
treinta personas
esperan todas las noches
que se saque la basura
para comer
y el slogan de la empresa
reza con todas las letras
ser egoísta no está mal
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