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I
además de hacernos
acreedores de un lenguaje
una tradición y de cierto
conglomerado de valores
al nacer recibimos mitos
en los que a su luz
o a su sombra
forjamos nuestra identidad
en lo personal, uno de ellos
es el de mi abuelo correntino,
Conrado Benitez
o don Benitez
como aùn la gente en su barrio
lo recuerda
algunos nacen con la
habilidad para tocar instrumentos
otros, con la capacidad de hacer dinero
de resolver problemas matemàticos
o de jugar bien a la pelota
mi abuelo poseìa el don de las mujeres
cierta tarde comentó
que en lo que respecta
al mundo de la seducción
cada mujer tiene un tono
està afinada, por así decirlo
en una determinada nota
él, campesino y casi analfabeto
tenìa la capacidad de entender
de interpretar
en qué nota
estaba cada mujer
y así casi instintivamente
lograba un chistecito, ingenuo, tonto
con una malicia
y una presición muy sutíl
que las hacía reir y las sorprendía
gratamente
en sus propias palabras
lograba que vibren
en la nota exacta
y en sí no importaba qué dijera
sino talvez cómo
ese fue el don y el motivo
la razón
a la que mi abuelo
dedicò su existencia
se le han conocido decenas
de hermosas mujeres
amén de varios hijos ilegítimos
II
Caurehí es el nombre del pàjaro
al que me refiero
es muy difícil encontrarlo
vive en zonas impenetrables
y es por demás huidizo
en sì no es un animal
excesivamente bello o llamativo
bien podría decirse
que comparado
con las hermosas aves
que pueblan el litoral argentino
es más bien vulgar
este animal es de la familia
de los búhos, caza su alimento
que suelen ser pequeños animales
(y mirá qué curioso es que sepamos
gracias al Discovery Channel
los rituales de apareamiento
de los canguros
pero no de la maravillosa existencia
de este bicho)
el caurehí emite un grito
monótono y ronco para el oído humano
pero lo suficientemente atractivo
como para juntar alrededor suyo
cual flautista de Hamelin
a todos los pàjaros
que logran oìrle
una vez ocurrido esto
el caurehí procede
cuiadosamente
a elegir su alado favorito
y sin demàs preàmbulos
a comérselo
III
ante tal suceso de la naturaleza
la mitologìa guaraní
refiere que aquél que posee
una codiciada pluma
de este
maravilloso pàjaro
se hace acreedor
de una inmejorable suerte
en lo que respecta
al dinero y al juego
pero sobre todo
una avasallante fortuna
en la conquista amorosa
pregúntenle a cualquier paraguayo:
la gente de la zona
procura conseguirlas
para llevarlas como amuleto
en la billetera
o en el cajón próximo a la cama
IV
en el anteùltimo año de vida
Conrado de manera determinante
le exigìo a uno de sus hijos
según lo que habìa escuchado
en la radio
que le llevara muchas "bisagras"
y al hacerlo èste
aquél muy enojado le reprendió
porque lo que él querìa eran las
pastillas, lo que en verdad
se llamaba Viagra
al año muriò de un parquinson
causado por el uso excesivo
de este milagroso remedio
aùn a sus ochenta y tres años
eran sabidos sus amorìos
con una hermosa chica de dieciocho
no miento
V
hace unos meses
ese mismo tío
viajó desde Buenos Aires
para realizar los arreglos lógicos
de una casa abandonada:
algún revoque en las paredes
un arreglo de cañerías
y claro, la limpieza y ventilación
del lugar deshabitado
las cosas más importantes de mi abuelo
ya habían sido
repartidas entre los hermanos
solo quedaban en la casa
los objetos más personales
agendas, muchas cartas
un viejo revolver...
y ocurrió que al limpiar
el cuarto que en otra época
había funcionado como almacèn
al remover un viejo poster
de coca-cola en rincón
detrás de una columna
mi tío encontró
las famosas plumas del Caurehí
pero no sólo eso:
tambien al mismísimo pájaro
entero
embalsamado
sobre unos billetes
de veinte pesos
y varios paquetes de cigarrillos
sin abrir
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viernes, mayo 29, 2009
Acerca de mí
Esto no es una elegía, ni es un romance ni un verso
