
no es asqueroso como la cucaracha
ni es veloz como las moscas
tiene sì una capacidad
màs que notable para irritarnos
y sobre todas las cosas
es increìblemente dèbil:
su agresiòn màxima
nos resulta como mucho
una soportable picazòn
que encuentra
un ràpido y satisfactorio sociego
estoy diciendo que
asì como el perro es el mejor amigo del hombre
el mosquito tal vez sea su mejor enemigo
¿cuàntos nos hemos levantado
a las tres de la mañana
para prender la luz
con mal sabor de boca
vistiendo talvez
un muy poco elegante y estirado slip
aturdidos ligeramente
por la repentina luminosidad
hastiados, y con cierto exagerado
mal humor
dispuestos
a iniciar una feroz cacerìa
donde casi siempre
salimos victoriosos
y asì, al regresar al lecho
nos hicimos acreedores
de cierta embriagante
e inexplicable sensaciòn de poder
digna de un cacique, un mago
y en algunos casos extremos
del mismìsimo Cèsar?
