sábado, diciembre 06, 2008

De hecho
el torpìsimo mayordomo
que tanto nos impresionò
durante aquellas
desopilantes
vacaciones eslavas
nos estaba realizando
una maliciosa càmara oculta
para un megashow televisivo
conducido por una suerte
de Marcelo Tinelli
de la decadente
Rusia soviètica

Esto no es una elegía, ni es un romance ni un verso