viernes, octubre 24, 2008

TOMÁ MATE!


no hice el curso de hipnotizador
en vano:
ahora me vengo a enterar
que cierta vez, por el año 1928
en una de mis usuales peroratas
acerca del capitalismo
y su derrumbe inminente
se encontraba de incógnito
entre el grupo de gente
a la que me estaba dirigiendo
ni más ni menos que
William Watson Rockefeller, heredero
de esa poderosa e influyente dinastía

Esto no es una elegía, ni es un romance ni un verso