jueves, junio 05, 2008


les regalo estos caramelos pero no como miel
sino como azucar dejada demasiado tiempo
al fuego


paseábamos y encontrábamos
tesoros en miniatura y (tantas) cosas bellas
luchando entre sí para ser descubiertas

y de nuestras charlas
se alejaba ofendida

la moda y la frivolidad

conservo un episodio de esa noche:
ella tan urgente con sus mejillas rojas
y el cabello recogido hablándome
y tratando de ignorar

todas las burbujas

que aquel momento brotaba

*

no es mi jornada quien le dá vida a mis actos, es la arena

arena para construir y mesclarla con cal viva

arena para alzar una muralla que brinde contención

arena reloj para medir el tiempo y despues darlo vuelta

arena para que juege mi yo-niño, mi yo-perro y mi yo-brasilero

*


y es verdad que podría estar

dedicàdome a otro asunto

en cualquier otro lado

pero cuando el Etna ardió

esto era justamente

lo que estaba haciendo
*
primero hurgo en mis bolsillos pero lo único que encuentro es algo de dinero y muchas dudas, ¿es que así es como uno vino a devenir en esto? dúda número dos ¿habrá luz suficiente? duda número tres ¿que será en verdad esto que llamamos temblor?


*

Esto no es una elegía, ni es un romance ni un verso