a decir verdad nunca conocí alguien así:
su belleza me provocaba éxtasis
y era increíble notar
cuánto teníamos en común
.
hablamos horas enteras
y cuando me quise dar cuenta
ya habíamos acordado
ir a mi departamento
.
paso al baño, pero antes decime
¿de qué parte de Saturno sos?
ante mi expresión de extrañeza
ella bajó la mirada como furiosa
llamó al mozo, pagó apuradamente la cuenta
y salió a la calle
.
caminamos dos o tres cuadras en silencio
(yo no atinaba a decir nada)
entonces paró un taxi
y me dijo que se iba a su casa
.
en verdad volví a verla varias veces
pero nunca más hablamos tan fluídamente
y por cierto jamás volvió a repetir
esa extraña pregunta
