sábado, abril 21, 2007


tendré la gracia
de aguillotinarle
una uña monárquica
de sus delicados pies

de arrebatar la tiranía
y liberarla del yugo
de un corpiño opresor

de acelerar
la escandalosa contradicción
que encierran
su belleza y su soledad!

Esto no es una elegía, ni es un romance ni un verso